“Ciudadano Cero” ofrece el testimonio de dos médicos cubanos que permanecieron inhabilitados durante más de 5 años para el ejercicio de la Medicina en Cuba por haber canalizado ante su Ministerio la opinión de 300 profesionales de la Salud Pública acerca de su salario. El Dr. Jeovany Jimenez Vega, administrador de este blog, autoriza y agradece la divulgación de toda opinión o artículo suyo publicado en el mismo.

EnviosCubaPackPor Jeovany Jimenez Vega.

Aparto con desprecio mi vista de esta gacetilla de malos augurios en que ha devenido Granma, donde ahora se publican las nuevas restricciones aduanales impuestas por el Gobierno cubano contra su propio pueblo. Estas consisten básicamente en una reducción significativa del peso de las mercancías autorizadas a ser importadas por personas naturales sin carácter comercial –que disminuyen a mucho menos 100 kg, en que se mantiene el valor de importe de estas mercancías autorizadas de hasta un máximo de 1000 pesos –por encima de lo cual todo será confiscado–, y en la entrada en vigor de la ominosa resolución del Ministerio de Finanzas y Precios que aumenta la tarifa a pagar por estas mercancías de 10.00 a 20.00 CUC –entiéndase 500.00 pesos, o sea todo un salario mensual– por cada kg. recibido mediante envío postal una vez superados los primeros 1500 gramos.
Como un augur frente a su bola de cristal ya veo claramente las inevitables consecuencias de estas medidas. Sin hacer demasiado esfuerzo diviso a los corruptos de la aduana en cada aeropuerto cubano frotándose las manos y haciéndose cada vez más ricos, cobrando cuotas de extorción cada vez más jugosas al viajero desvalido, haciéndose impunemente de millones robados ante la vista impasible de todas las autoridades políticas y de gobierno que se salpican del festín, bajo las narices mismas de toda esa oficialidad del MININT responsable de “atajarles” –el mismo MININT tan informado y presto a reprimir ipso facto cada actividad de la oposición por mínima que sea, pero que de repente queda “ciego y desorientado” frente este escandaloso trasiego ilegal de dinero. No veo en la bola mágica, sin embargo, que en un futuro se detenga el flujo de “mulas” que surte al mercado negro –pues esos tienen bien “engrasados” a aquellos mismos corruptos a golpe de sobornos, como tampoco veo al pueblo cubano comprar, debido a estas restricciones, más mercadería podrida o de tercera a precio de estafa en las TRD, donde ya hace mucho tiempo nuestra gente advirtió el pillaje. En el fondo de mi bola imaginaria veo muy claro, eso sí, como crece continuamente el desprecio de mi pueblo a un gobierno que cada día se distancia más de él en su alucinada irrealidad y que con este tipo de medidas sólo persigue hacerle cada día más miserable la vida.
Queda demostrado que el Gobierno cubano no conoce límites cuando de mancillarnos se trata. Provoca nauseas escuchar los argumentos esgrimidos para justificar estas medidas infames. Toma el rábano por las hojas quien pretenda adjudicar el móvil de esta felonía al florecimiento del mercadeo ilegal, e igual quien lo adjudique al carácter continuado de la importación de determinados productos por determinados pasajeros: si aquel importó decenas de televisores y de computadoras, y aquel otro decenas de impresoras o torres de PC, lo hizo a través de alguna aduana y con la venia de sus funcionarios –que buenas “ra$one$” tendrían para permitirlo– lo cual no justifica que por unos pocos se generalice una política de modo que nos afecte a todos, y por ir más allá, aun cuando hubo de ser aquello cierto, quedaría por demostrar el afán de lucro de quien importaba estas mercancías, y eso no es algo que se pueda demostrar en el aeropuerto ni que le competa a la Aduana General, sino que existe para este fin todo un cuerpo de regulaciones e inspectores cuyo trabajo consiste presisamente en velar para que se cumpla esa legislación en el terreno, pero de esto a acusarnos a todos de lo mismo y hacernos pagar por igual va un inmenso trecho.
Sin pecar de ingenuos, lo cierto es que no es natural ni ético que alguien que no conoce mis necesidades ni la extensión de mi familia, disponga a priori que todo cuanto yo traiga por encima de lo que él dispuso será “con carácter comercial”, aunque al respecto nunca debemos olvidar la antológica máxima de las autoridades de este país que se cagan en el principio de la presunción de inocencia: aquí serás culpable mientras no se demuestre lo contrario. Mientras tanto, seguimos siendo el único país donde el gobierno insiste en multar a sus propios ciudadanos –pues de otra cosa, por más que pretenda edulcorarse, no se trata– a las puertas de su aduana por el único “delito” de pretender mejorar su vida.

Comentarios en: "Nuevas restricciones aduanales en La Habana: otra vuelta de tuerca." (3)

  1. Reblogueó esto en Luis61's Blog.

  2. #Cuba El verdugo del pueblo cubano por 55 annos es el castrismo y como mal endemico hay que curarlo desde la raiz! No queda de otra.

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