“Ciudadano Cero” ofrece el testimonio de dos médicos cubanos que permanecieron inhabilitados durante más de 5 años para el ejercicio de la Medicina en Cuba por haber canalizado ante su Ministerio la opinión de 300 profesionales de la Salud Pública acerca de su salario. El Dr. Jeovany Jimenez Vega, administrador de este blog, autoriza y agradece la divulgación de toda opinión o artículo suyo publicado en el mismo.

cartel pulido por otra-720392Por Jeovany Jimenez Vega.

Existe una serie de instrumentos internacionales vinculados a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, entre los cuales se encuentran el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Estos estipulan para su implementación dos pasos básicos: su firma, mediante la cual el estado en cuestión se compromete a analizar su letra y tácitamente a respetar lo estipulado en ellos, y un segundo paso, por supuesto más trascendental, que consiste en su ratificación, acto que ya sí obliga a ese estado a modificar su constitución y cuerpo de leyes en todo cuanto se oponga al espíritu de estos pactos. A partir del preciso instante de haberlos ratificado, la posición de este gobierno pasará de ser de acatamiento tácito a ser de acatamiento obligatorio, pues las referidas modificaciones pasan a tener el carácter vinculante que garantizaría, al menos teóricamente, el respeto a los derechos allí reflejados.
La campaña “Por otra Cuba”, lanzada por la sociedad civil de la isla, persigue vindicar los derechos contemplados en los pactos arriba mencionados, firmados por el Gobierno cubano desde febrero de 2008, pero que pasados más de seis años permanecen sin ser ratificados –de hecho el cubano se encuentra entre el “selecto” grupo de ocho gobiernos que no han dado aún este segundo y definitivo paso.
¿Qué detiene al Gobierno cubano para la ratificación de los pactos? ¿A qué le teme nuestra élite dirigente?, serían aquí las preguntas y las respuestas caerían por gravedad. No obstante valdría la pena analizar someramente las consecuencias que tendría este paso, al menos en teoría, en la dinámica sociopolítica cubana –y digo en teoría porque la Revolución cubana nació, se consolidó y marchitó a lo largo de medio siglo, siendo Cuba signataria de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sin que por esto se perturbara en nada la larga saga de atropellos que ha sufrido su pueblo durante todo este tiempo.
La ratificación de estos pactos “obligaría” al Gobierno cubano, al Partido Comunista y a los Órganos de la Seguridad del Estado –que en la práctica vienen a ser la misma cosa– a reconocer oficialmente la existencia de una oposición política cívicamente organizada en partidos, con derecho a postular a sus candidatos de cara a elecciones tan plurales como el pueblo que representan; les “obligaría” a suspender, y en lo adelante prohibir, toda acción represiva contra personas u organizaciones opositoras –entiéndase actos de repudio y golpizas impunes en plena calle– bajo riesgo de ser enfrentados a tribunales imparciales que emitirían, con las debidas garantías, dictámenes justos sin enfoques políticos, y además “obligaría” a nuestras autoridades a contemplar estos hechos en el Código Penal como lo que realmente son: delitos de vandalismo vulgar; les “obligaría” a reconocer nuestro derecho de reunión y de asociación, así como nuestro derecho a la manifestación pública pacífica y por ende a suspender toda hostilidad contra las marchas organizadas por esta oposición, así como las oleadas de detenciones arbitrarias que para impedirlas son hoy la práctica habitual; les “obligaría” a respetar nuestro derecho a la libre expresión del pensamiento, así como a divulgarlo por cuanto medio sea posible –esto se traduciría en un acceso incondicional a los medios de comunicación masiva, incluidos todos los tipos de prensa, así como en un acceso inmediato, pleno y sin censura a Internet; firmar les “obligaría” a respetar el elemental derecho de los padres a elegir el tipo de educación que recibirán nuestros hijos, en lugar de dejarnos sin elección ante una única alternativa viciada de adoctrinamientos políticos, así como nos “garantizaría” nuestro derecho a recibir un salario justo que nos permitiera vivir sin canjear nuestra dignidad por dádivas miserables. Estos y otros derechos universales, que hasta hoy yacen bajo la égida totalitaria, son el objeto de ambos pactos. El amplio alcance que representan en cuanto a la vindicación de la dignidad humana explica la urticante aversión que hacia ellos ha mostrado siempre cualquier dictadura.
No son estos pactos “abominables herramientas de propaganda” ni medios de “dominación burguesa” del “capitalismo mundial” –enfoque presentado aquí frecuentemente por la propaganda oficial– sino que se cuentan entre lo más avanzado que ha concebido la humanidad para no regresar a la era de barbarie de la cual emergió la ONU a mediados del pasado siglo, y por lo mismo, sólo los gobiernos retrógrados se oponen abiertamente a su espíritu. Y nadie habla aquí de “regresar al pasado de oprobios” –slogan de lo más rancio y decrépito– ni suspira de nostalgia por épocas pasadas. Esto simplemente no sería posible porque el mundo cambió ya demasiado, así como también cambiaron Cuba y su pueblo. Aquí sólo se habla de poner a la patria a la altura de su tiempo, de que deje de ser pasto de la desidia y la ambición de algunos para comenzar a ser fuente de igualdad y prosperidad para todos.
Por estas razones el pasado lunes firmé “físicamente” esta demanda ciudadana junto a mi esposa, la Dra. Aliette Padrón Antigua –pues hace varios meses ya había dado mi respaldo “virtual”– y entregamos nuestra petición en la sede del Consejo de Estado. Refrendamos esta campaña porque creemos firmemente que otra Cuba sin atropellos, donde quepan dignamente en paz todos los cubanos –la Cuba por la cual murieron nuestros próceres– es, todavía hoy, un sueño válido y posible.

Comentarios en: "¿Por qué otra Cuba es necesaria?" (6)

  1. // Sí, pero… //

    “…es, todavía hoy, un sueño válido y posible”.

    Puede soñar todo lo que quiera, pero *Cuba necesita que HAGAMOS LO NECESARIO para sacarla del hueco en que se hunde y encaminarla BIEN*.

  2. […] Publicado por Jeovany Jiménez en su Blog Ciudadano Cero […]

  3. roxanaaguilera dijo:

    Firme y firmo todo por los Derechos Humanos en Cuba ,como cuidadana simple Roxana Aguilera C.

  4. roxanaaguilera dijo:

    me uno a los q no queremos q quede en el olvido el hundimiento propositado del remolcador aquel 13 de julio del 94 Creo 100% los testimonios de los q sobrevivieron al crimen .. Y acuso a fidel de responsable maxmo ,pues en Cuba el decide todo y siempre ordena escarmiento ,sea cualquiera el precio a pagar

  5. […] el Gobierno cubano ratifique e implemente inmediata e incondicionalmente los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos, y de […]

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