“Ciudadano Cero” ofrece el testimonio de dos médicos cubanos que permanecieron inhabilitados durante más de 5 años para el ejercicio de la Medicina en Cuba por haber canalizado ante su Ministerio la opinión de 300 profesionales de la Salud Pública acerca de su salario. El Dr. Jeovany Jimenez Vega, administrador de este blog, autoriza y agradece la divulgación de toda opinión o artículo suyo publicado en el mismo.

Querido Pablo…

La naturaleza humana propende a los hábitos, lo cual no es raro pues por esencia el hombre es un animal de costumbres. Los cubanos, sujetos a esa regla como los que más, arrastramos la tendencia a la algarabía a donde quiera que vayamos, y Miami no iba a ser precisamente la excepción. El concierto de Pablo en el Arena estuvo marcado, como antes lo estuvo el de Los Van Van, por toda esa parafernalia costumbrista a que parecemos destinados los nacidos en la gran antilla; todo por esa arrogancia de creernos dueños de la verdad absoluta y ese mal hábito de impugnar el derecho ajeno a la discrepancia, ya estemos hablando de beisbol o de las guerras del Peloponeso; incluso si de elegir cómo pasar una noche de sábado se trata.

Los decididos a no olvidar aquella voz de sus juveniles guerrillas por la playa durante su vida en Cuba, llegó al Arena en medio de los alaridos de un grupo por suerte bastante más diezmado que cuando tocara el trabuco de Formel. Esta minoría sostiene un odio desfasado y rancio que no ha favorecido más que a la élite del poder en Miami y en La Habana. Ambas orillas se nutren de esta intolerancia azuzada mutuamente por lo más recalcitrante, que mantiene este estado de cosas donde siempre perdemos los de abajo. Aunque, para consuelo de quienes optamos por la cordura, en ambas aceras son cada vez menos los extremistas que de portazo coartan a una generación – pujante también a ambos lados de la acera – más fresca, oxigenada con aires de cambio, y portadora de actitudes más conciliatorias.

Sorprende ver a aquellos que salieron de Cuba buscando tolerancia y libertad, espantados por la represión, repetir a pie juntillas en Miami – ¿se tratará de un designio genético? – el mismo guión que repudiaron y para colmo, frente a un artista raigal, que prefirió no congraciarse con risitas de ocasión cuando creyó ético asumir posturas críticas no desde el exilio, sino desde Cuba, que no es exactamente lo mismo.

Más allá del derecho que en lo personal tenga Pablo de cantar donde, cuando y para quien lo desee, y así mismo de aquellos que asistieron al Arena, de escucharlo, hay un hecho cierto: ya él se sabe inscrito junto a los consagrados en la rica historia de la Música cubana, aunque muriera hoy mismo, aunque nunca más compusiera una canción. Debería saberlo aquel que intenta juzgarlo, y le preguntaría yo: asere, aquí, entre cubanos ¿tú, qué has hecho?, ¿cuál ha sido tu aporte a la cultura cubana?, ¿dejarás algo imperecedero?, ¿por qué se te recordará mañana? Ante el talento… ten al menos el decoro de callar.

Por mi parte me confieso incapaz de emitir un juicio sobre Pablo sin apasionarme, porque admiro demasiado su arte como para eso, pues he vivido momentos hermosos de mi adolescencia y de mi juventud con su música de trasfondo. Aunque fuera sólo por la conciliación entre todos los cubanos valdría la pena el lance más temerario. Con Los Van Van o con Pablo, de haber estado yo en Miami, no habría modo humano de detenerme en la puerta del Arena. Como no habría modo de detenerme si fuese Willy Chirino en La Tropical o en La Piragua. Estaría allí como el primero, junto a mi música, entre cubanos.

Anuncios

Comentarios en: "Querido Pablo…" (7)

  1. Pablo es un producto hipócrita del castrismo que quiere quedar bien con Dios y con el diablo.

  2. Solo sugiero que los que griten o aplaudan en el Arena o en la Piragua en respuesta o reconocimiento a un talento musical, no están haciendo otra cosa que expresar su admiración por la manifestación del arte que ejecutan. Sin paralelos. Sin ideología.
    Ah, pero si los que se reunen en aquél o en éste sitio para gritar o aplaudir identificados con la trayectoria ideológica del artista, entonces están ejecutando un acto cívico-político y un derecho conocido como libertad de expresión. Entonces no se trata de admirar un artista y su talento, sino de enjuiciar políticamente alguna presunta actitud inconveniente o conveniente al juicio de quienes rechiflan o aplauden.
    Alguno me dirá, como ya algún enanito me ha soplado al oido, que la persona humana no puede desdoblarse, que ha de marchar paralelamente en su quehacer general. Estoy de acuerdo, pero de lo que se trata es que por tratarse de personas públicas reconocidas, ambos temas marchan muy unidos, casi inseparable a la luz de la mayoría y es entonces cuando criticamos ambas posiciones según nuestro propio criterio.
    Estoy de acuerdo que los cubanos creen que tienen siempre la verdad y de ahí la algarabía en un hecho tan simple como sustituir un foco fundido. Es la mala educación ancestral en el entorno familiar, es el ajiaco de Don Fernando Ortíz o la hipercrítica de Mañach. Es todo junto. Es la intolerancia ladinamente fecundada y reproducida en la conciencia civil cubana a lo largo de más de 50 años.

  3. Lo siento, no estoy de acuerdo con lo que opinas. No se trata de ser o no extremistas, creo que lo que estás planteando es totalmente amoral. Cómo se puede ir a aplaudir a alguien que cantaba en contra de los que no defendían su amada Revolución? Pablo Milanés fue abanderado de causas bastante deshonrosas y por supuesto que si va a cantar en Miami mucha gente se sentirá insultada o provocada. Es como ponerle a los judíos que sobrevivieron al Holocausto, una obra de Wagner. La asociación que uno hace, negativa en ambos casos, es irremediable.
    No te equivoques, no es cuestión de tener o no razón, es cuestión de dignidad. Habrá a quienes se les olviden muy fácilmente los mítines de repudio, las consignas ignominiosas que se decían en contra de los que abandonaban aquella Revolución, -y tienen su derecho de olvidar, si quieren-, todas estas apoyadas por artistas como Pablo Milanés, que se tomó la libertad de cantar que era mejor que se hundiese la Isla a renunciar a un sueño. ¿En nombre de quién? Mío seguro que no, tampoco en nombre de un montón de cubanos que no compartían “ese sueño”
    Por eso te digo, a los que no se les ha olvidado todo aquello, porque aquello marcó un antes y un después en sus vidas, déjalos en paz, ¿quién eres tú para juzgarlos? El Pablo Milanés artista no puede ser separado del Pablo Milanés político y abanderado de la Revolución Cubana, mucho menos en un lugar como Miami, epicentro del exilio cubano.

    Y por si te lo preguntas, no vivo en Miami, vivo en Berlín y jamás he pisado la Florida, y no soy mayor, tengo 29 años (por si estás pensando que soy una de esas personas radicales y extremistas que se fue de Cuba hace mil años y no cambian el disco).

    El mejor artículo que he leído hasta ahora sobre la visita de Pablo a Miami, es este

    http://elpequenohermano.wordpress.com/2011/08/01/pablo-no-tan-querido-en-miami/#more-2225

    Creo que te vendría muy bien leerlo, para ver otros puntos de vista.

    Un saludo,

    Claudia

    • Claudia, me gusto su comentario, Yo, normalmente gusto de ir a Conciertos y teatros, no fui al concierto ni estuve en las protestas. No me motivaron previamente, no escuche una sola cancion en la radio, si algunas opiniones politicas. Me gustan la mayoria de sus canciones que escucho en youtube, no tengo ningun CD en casa ni de El ni de los Van Van. Sin embargo, tengo de Polo Montanez aunque lo conoci viviendo en el Exilio, esta presente en todas mis fiestas, si resuscita, pagaria feliz por el ticket de su Concierto y no me importaria cual seria su ideologia. El Ciudadano Cero esta algo desinformado. No hubo escandalo, ni mitin de repudio, el artista canto y quienes desearon y pudieron economicamente ejercieron su derecho a ir al Concierto. Tambien, los que consideraron una ofensa su presentacion ejercieron su derecho a manifestarse civilizadamente y respetando las leyes constitucionales de una Nacion Libre y Democratica. No hubo violencia, nadie fue agredido, la policia no hizo arrestos. Tampoco es Pablo Milanes, cantautor, un artista popular en America del Norte incluida Miami, su fanaticada es muy reducida, sus canciones no se escuchan en el mercado anglo, ni siquiera en la Comunidad cubana ni hispana en general. Gracias a las pocas controvercias que se generaron fue que pudo vender algo, todo un fracaso, me imagino que le alcanzaria quizas para pagar el anfiteatro donde canto, otra mala decision. No se sorprenda, pero la musica de Los Van Van tampoco se escucha en esta orilla y los cubanos prefieren como musica hispana a Juan Luis Guerra, merengues, cumbias colombianas, Celia Cruz, Albita, etc.. No le digo de las Discotecas, ni pensarlo. Comprenda, la musica de la Isla esta bloqueada por las politicas de la Sociedad Regimentada y las absurdas decisiones de sus dirigentes, que nada tiene que ver con el embargo economico, de hecho, existen casas de musica en Miami que venden esta musica, canciones que han ganado Grammys, pero no se hacen populares en la radio, la television, etc., como resultado no son del gusto popular.

      • Claudia y Padrino: No vivo en Miami ni en Berlin y tengo 40 años, mis vivencias con seguridad han sido bien diferentes a las suyas. Si no estoy mejor informado es porque vivo en La Habana sin Internet (pues un par de horas semanales no pueden tenerse como tal) y asumiendo todos los riesgos que esto implica. Pueden discrepar conmido 180 grados pero no duden que soy de los que quieren que ustedes, por ejemplo, puedan regresar un día si así lo desean, al margen de cualquier diferencia. De cualquier modo, estoy seguro de que existe más de un judío amante de la música de Wagner. Saludos.

  4. si eres incapaz de emitir un juicio sin apasionarte entonces no pareces cubano,lo que no se puede permitir aqui en el exilio despues de tantos anos fuera de nuestra patria,es que vengan este ejendro comunista a reirse en nuetra cara,viene a buscar los dollares que es al final lo que quieren ,por eso deja que nos sigan llamando intransigentes con mucho gusto lo somos porque mientras en cuba sigan dando golpes a las damos de blancos y sigan encarcelando gentes inocentes por el solo hecho de pensar diferente,que no vengan con el cuento que todos somos cubanos,el que defiende a una dictadura es un miserable,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: