“Ciudadano Cero” ofrece el testimonio de dos médicos cubanos que permanecieron inhabilitados durante más de 5 años para el ejercicio de la Medicina en Cuba por haber canalizado ante su Ministerio la opinión de 300 profesionales de la Salud Pública acerca de su salario. El Dr. Jeovany Jimenez Vega, administrador de este blog, autoriza y agradece la divulgación de toda opinión o artículo suyo publicado en el mismo.

Me dirijo a su sección motivado por la publicación simultánea de dos correspondencias el pasado 5 de agosto. La primera, enviada por A. J. Pérez Pérez, Extender el derecho a opinar a la vida diaria, se refiere a la propuesta hecha por la Dirección del país, sobre todo por Raúl Castro, sobre la necesidad de que “… cada quien opine lo que piense y desee… con las palabras adecuadas y el debido respeto.” La segunda, enviada por E. Rodríguez Rivera, Mejoremos el servicio de salud con una actitud mejor…, se refiere a problemas de índole objetivo y subjetivo que lastran la calidad de nuestra Salud Pública.

Mi nombre es Jeovany Jimenez Vega y soy médico, graduado desde 1994. Trabajé durante doce años en Guanajay, actual Provincia de Artemisa, hasta que fui inhabilitado por tiempo indefinido para el ejercicio de la Medicina en todo el territorio nacional junto a un compañero de trabajo, el Dr. Rodolfo Martínez Vigoa, mediante las Resoluciones Ministeriales 248 y 249 respectivamente, del 27 de septiembre de 2006, emitidas por el ex Ministro Dr. José R. Balaguer. Mi compañero y yo mantuvimos hasta ese momento una conducta laboral adecuada, sin sanciones administrativas previas.

El 11 de noviembre de 2005, por iniciativa propia, ambos entregamos en la sede del MINSAP un documento dirigido al entonces Ministro Dr. Balaguer, donde se exponía con respeto el criterio de un grupo de trabajadores del oeste de la entonces Provincia de La Habana, con respecto al aumento salarial hecho a su sector a mediados de aquel año; este documento fue respaldado por la firma de 300 trabajadores. El mismo día se entregó un segundo documento aparte, remitido claramente a título personal y firmado exclusivamente por sus dos autores (mi compañero y yo). Ambos documentos fueron debidamente acuñados en el momento de su recepción. Después de cinco meses sin recibir respuesta de nuestro Ministro, entregamos ambos documentos en las sedes del Consejo de Estado y del Comité Central del Partido a principios de abril de 2006. Varias semanas después de esta última gestión se iniciaron una serie de hechos que derivarían, meses después, en nuestra inhabilitación. En esencia, se nos acusó de no haber entregado el primer documento auténticamente firmado por 300 trabajadores, sino únicamente el segundo documento haciéndolo respaldar por las 300 firmas, con lo cual presuntamente habríamos traicionado al trabajador que en nosotros confió. A pesar de conservar en nuestro poder la copia del primer documento, acuñado al momento de ser recepcionado en la sedes del MINSAP y del Comité Central, lo cual deja sin fundamento esta acusación, fue este el argumento usado finalmente para inhabilitarnos.

En el momento de nuestra sanción yo era militante del Partido y cursaba el último año de la Especialidad en Medicina Interna. Inmediatamente fui expulsado del Partido y suspendido del estudio de mi Especialidad sin haber incumplido de ningún modo el Reglamento Docente, mientras el Dr. Rodolfo fue trasladado arbitrariamente de su puesto de trabajo en el Servicio de Emergencia del Hospital a un consultorio rural, sin que mediara documento oficial alguno. Finalmente, en octubre de 2006, fuimos inhabilitados por tiempo indefinido.

Se aplicó en este caso la Resolución 8 de 1977, concebida para sancionar hechos que lesionen la ética médica y cometidos “…en el ejercicio de la medicina en sus diversas formas…”, o sea, alguna conducta que “…pueda resultar lesiva a la dignidad humana de los pacientes, a la sensibilidad de sus familiares…”, o que”…puede poner en peligro la vida y en casos extremos provocar la muerte de los primeros con las consiguientes consecuencias que ello implica.” Mientras tanto los documentos que nos inhabilitan reconocen explícitamente “… que los hechos narrados no constituyen infracciones de la disciplina laboral y no fueron cometidos durante el desempeño de funciones asistenciales…” Esta grave contradicción evidencia definitivamente lo improcedente de estas sanciones.

Desde marzo de 2007, todos los detalles esenciales de este caso, incluidas copias de los documentos acuñados que demuestran lo que digo, están en poder de todas las instituciones centrales de este país con potestad para investigar o derogar estas sanciones. Esto incluye a los Consejos de Estado y de Ministro (incluidas dos cartas al Presidente Raúl Castro y dos al Vicepresidente Machado Ventura), al Comité Central del Partido, al Presidente del Parlamento, a la Fiscalía General de la República y por supuesto, al anterior Ministro de Salud Pública (en 10 ocasiones) y al actual (en 7 ocasiones). Desde entonces, este caso fue puesto decenas de veces en manos de estas instituciones sin que ninguna respondiera – lo cual es inconstitucional – exceptuando a la Fiscalía, que desestimó las evidencias expuestas en el párrafo anterior y repitió al carbón las acusaciones formuladas contra nosotros.

Aunque perturbadora, es una la verdad: fuimos expulsados de nuestro trabajo por el “delito” de ejercer nuestro derecho a opinar. Para conseguirlo sin existir una razón legítima se mintió vergonzosamente. Pero algo es más grave aún: esta barbarie se perpetró ante la mirada indiferente de las más altas instituciones de este país mientras los culpables quedaron impunes. No hay modo humano de concertar esta demostración de intolerancia, esta profanación a la legalidad, con la propuesta hecha por Raúl de viabilizar libremente las inquietudes del pueblo. Que semejante brutalidad quede consumada impunemente, desmentiría la presunta apertura de la Dirección del país a las sinceras opiniones de su pueblo. Sólo derogando estas sanciones se haría justicia. Privar a dos médicos del ejercicio de su profesión por haberse dirigido a su Ministerio al total amparo de la Constitución y la Ley – con inquietudes, por cierto, muy similares a las de E. Rodríguez Rivera – deja muy en entredicho la constitucionalidad de mi país. Espero que su sección tenga la entereza ética de publicar íntegramente estas líneas.

Gracias por su atención.

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Comentarios en: "Carta a la Dirección de Granma." (19)

  1. Esto no me sorprende, Aguaya. Tuve la posibilidad de ejercer abogacía durante 14 años y kambalaches como éste, semejante en su “arquitectura despótica”, ya lo había visto. Ocurre que el idealismo nos arrastra a ofrecerle el margen de la duda hasta al mismísimo diablo, y una y otra vez caemos en esta posición de excepcional credulidad con ese tipo de gobierno, digo gobierno, de nomenklatura para no utilizar un lenguaje más agresivo.
    Sólo me resta hacer una pregunta retórica: Recibieron respuesta ?
    Jorge Arce, grifo510 at Twuiter

    • Todavía hoy no hemos recibido respuesta, esperemos que pasen los días. Es la elección de Granma publicar o no el caso que es muy grave, ya veremos. Gracias por la preocupación.

  2. La táctica del apaciguamiento no da resultado.

    Hace unos años una cadena de televisión española fue a Cuba e hizo un reportaje sobre la prostitución infantil en la isla. Entrevistaron a un grupo de niñas de 16 años que ofrecían sexo a cambio de dinero. Poco después las autoridades cubanas detuvieron a uno de los periodistas españoles que elaboró el reportaje. El periodista español se puso en contacto con las autoridades consulares españolas. Le recomendaron que no denunciase su situación para evitar que las autoridades cubanas se tomasen el caso como un desafío. Hizo caso, y fue un error gravísimo.

    Ese periodista estuvo encarcelado durante un años sin cargos. Hace unos días se celebró el juicio y se dicto sentencia. Le condenaro a siete años de prisión bajo la ridícula acusación de proxenetismo. Es decir le acusaron de inducir a aquellas menores que se entrevistaron a la prostitución.

    Ese periodista debió de actuar con la máxima energía desde el primer día haciendo que su situación saliese en todos los medios de comunicación del mundo. Frente al descrédito resultante, las autoridades habrían actuado dejándole en libertad.

    • Tu razonamiento es válido. En nuestro caso más de 4 años de gestiones ante las autoridades cubanas de todos los niveles no resultaron en nada, de ahí que naciera este blog, en mi caso estoy dispuesto a todo por recuperar mi trabajo. Saludos.

  3. Las autoridades cubanas le temen a la mala prensa de los medios internacionales. Por eso no se atreven a actuar contra Yoani; porque es famosísima y cualquier cosa que hiciesen contra ella saldría en primera plana de todos los periódicos del mundo. En contrapartida la represión en provincias, donde no llega la prensa extranjera, es durísima.

    Todo esto demuestra que la táctica del apaciguamiento no funciona.

    Querido Jeovany, os recomiendo que denuncieis vuestra situación en todos los lugares que os sea posible, empezando por la prensa extranjera.

    Cuanto mas visibles seais mas temor tendrán a haceros daño.

    • Gracias por el consejo y los deseos de ayudar. La prensa extranjera no suele interesarse en casos como estos. Ese es un asunto más complejo. Saludos.

  4. Estimados hombres valientes: Consignar en todos los soportes del Internet los derroches de malignidad del aparato represivo del régimen es lo que hacen una gran cantidad de cubanos que viven en las partes menos inimaginables del planeta. Lo veo todos los días en disímiles sitios. Pueden estar seguros que estos blogueros hacen lo posible por hacer una internacionalización de esos abusos, es lo que menos se puede hacer a pesar de que cuando te haces notable te insertan en la “lista negra” del G2-Inmigración.

  5. Gabriel, lo menos que debemos hacer es victimizar a la víctima; me refiero al periodista españl ahora reo. Tuve la posibilidad de conmocionarme con el documental y lo que ha hecho ese hombre es digno de alabar sin importar el lenguaje fílmico que utilizara; eso no es el punto, el punto es otro que tratan de ocultar con las cortinas de humo que se llevan a la tumba, a la cárcel y al destierro a miles de cubanos y otros extranjeros;
    Ese periodista sólo actuó con credulidad de que actuaba bajo el supremo derecho de expresión, pero olvidando que estaba actuando en territorio del enemigo, del enemigo de la verdad; verdad que destruirá más tarde o más temprano ese régimen.
    Hagamos público este hecho para llamar la atención del mundo entero. De España no esperes nada, ya sabes con ese gobierno cuasi-comunista.

    • Hace tiempo vi el documental referido, pero no sabía de la suerte del periodista. Es evidente que es una barbaridad de las peores. Por favor envíeme información sobre ese caso.

  6. Señor Jeovany: Le recomiendo que presente sus acusaciones a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, para que se discuta su caso y se emita una Resolución expresando su condena a esos hechos que usted denuncia.
    Ni usted ni el Dr. Rodolfo Martínez deben esperar absolutamente nada de un gobierno, que ha cometido durante más de medio siglo, las más graves y perversas injusticias que se hayan cometido en toda nuestra historia. En Cuba no hay justicia, porque una dictadura militar fascista no puede tener ningún sitema creíble.

  7. Es una digna iniciativa la que le proponen. Es fácil hallar el sitio para enviarla.

  8. socio por qué no subiste la segunda carta, por la que supuestamente te acusan de entregarla en nombre de los 300 medicos cuando, segun tú, la hicieron a titulo personal. Al parecer esa segunda fue la carta que les incomodó y terminaron por inhabilitarte.

    • Tienes razón, fue esa segunda carta, la enviada a título personal por mi amigo y yo, la que menos les gustó a pesar de estar escrita con todo el respeto posible, esto unido por supuesto a las 300 firmas del primer documento. Se les fue la catalina en este caso.

    • Raúl, la segunda carta que refieres se lee al final del PSD que se encuentra en el primer post de Ciudadano Cero.

  9. […] de 2006. En la oficina destinada a este fin entregué todos los detalles esenciales sobre mi caso, dirigidos a la Sección “Cartas a la Dirección”, que publica los viernes opiniones enviadas a la misma desde todo el país […]

  10. […] que sancionaba. Un segundo momento ocurre tres años más tarde, el pasado 15 de agosto, cuando me dirigí al diario Granma – días más tarde me dirigí además a Trabajadores y a Juventud Rebelde – logrando sólo un […]

  11. […] which it called.  A second incident came three years later, last 15th August, when I wrote to the Granma newspaper – some days later I also wrote to The Workers and Rebel Youth – only getting a couple of lines […]

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