“Ciudadano Cero” ofrece el testimonio de dos médicos cubanos que permanecieron inhabilitados durante más de 5 años para el ejercicio de la Medicina en Cuba por haber canalizado ante su Ministerio la opinión de 300 profesionales de la Salud Pública acerca de su salario. El Dr. Jeovany Jimenez Vega, quien administra este blog, autoriza y agradece la divulgación, por cualquier medio posible, de toda opinión o artículo suyo publicado en el mismo.

Carta a mi ex Ministro

Portada del periódico “Granma” del 26 de enero de 2011, esquina inferior izquierda. Más allá de la sana intención del caricaturista no alcancé ni siquiera a esbozar una sonrisa; mi experiencia personal es demasiado frustrante para eso. Moviera a la risa de no ser un asunto tan serio. Con toda seguridad, en la oficina del dibujo no radica ninguno de los “intocables”, ninguna de las “vacas sagradas”, así llamados por la gente de la calle que sufre con demasiada frecuencia su inatención y abandono, pues de ser así nunca sería blanco de la más mínima crítica. Estos señores, que gozan de una absoluta inmunidad tácitamente otorgada, se suponen en un rango existencial tan elevado que terminan desconectándose de la realidad que habitamos los mortales. En mi caso personal, no bastó que golpeara con el ariete de la razón una decena de veces a la puerta del entonces Ministro de Salud Pública Dr. José Ramón Balaguer Cabrera durante más de tres años; este señor nunca se dio por enterado. Cuando dejó el cargo a mediados del pasado año, lo hacía con felicitaciones y reconocimientos de la Dirección del Gobierno y el Partido. De nada habían servido las cuatro solicitudes de despacho que hiciéramos llegar a este señor el Dr. Rodolfo Martínez Vigoa y quien escribe, inhabilitados por él hace más de 4 años por algo que nunca hicimos. Aquí un fragmento del último documento que le hiciera llegar el pasado mes de noviembre:

Artemisa, 11 de noviembre de 2010.

Año 52 de la Revolución”

 

A: Dr. José Ramón Balaguer Cabrera.

Miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Exministro de Salud Pública.

La Revolución cubana le costó a su pueblo una altísima cuota de dolor y sangre. Triunfó precisamente para acabar con el abandono y el desdén con que trataron al pueblo durante décadas los políticos burgueses, los senadores corruptos y los encumbrados ministros… los nuevos ministros serían el pueblo mismo, alguien ético y comprometido con su origen, esclavo del pueblo a que se debe, que administraría sus recursos escrupulosamente y estaría siempre al alcance del trabajador más humilde, al que estaría obligado a respetar y a hablar con transparencia pues este es el fundamento mismo de aquella Revolución abonada con dolor y sangre, sin todo lo cual dejaría de tener sentido.

Durante los últimos años la contratación de servicios médicos viene ingresando a nuestro país alrededor de 5000 millones de dólares anuales…superando incluso al turismo que genera 2000 millones, mientras que en la exportación de bienes nuestros especialistas de la biotecnología y la industria farmacéutica ocupan el tercer lugar sólo superados por la producción de níquel y la industria de derivados del petróleo. Si sumamos ambos renglones de exportación se llegará a una conclusión obvia: de una manera o de otra nuestros profesionales de la Salud Pública son hoy el sector más productivo y estable de la economía cubana. Entonces, si puede considerarse que somos la locomotora de este país, por gravedad caen las preguntas: ¿por qué oscura razón nuestro gobierno cree que no nos merecemos mejores salarios?, ¿por qué se nos niegan las deferencias y atenciones que durante varios lustros han venido recibiendo otros sectores sociales?, ¿por qué continuamos siendo tan mal atendidos? Todo lo que motivó nuestra iniciativa hace 5 años continúa intacto: los mismos salarios indecorosos, las pésimas condiciones de trabajo, las malas condiciones y la mala alimentación durante las guardias médicas que continúan sin ser retribuidas y las mismas carencias llevadas cada día a la mesa de nuestros hijos. Y en medio de todo esto Usted decidió desconocer el reclamo de 300 trabajadores, pero creo entender por qué: porque no es tarea fácil intentar justificar lo injustificable, ese debe ser el oficio más difícil sobre la faz de la tierra…Entonces sólo le quedó el recurso de quien detenta el poder pero no tiene la razón: la brutalidad del zarpazo.

Hace cinco años canalizamos sanamente el criterio de 300 trabajadores subordinados a su Ministerio con respecto a nuestro salario. Estos trabajadores se dirigieron a Usted al amparo de la ley y la Constitución, con la transparencia y la buena fe de quienes quisieron sinceramente ayudar y con todo el derecho que le asiste a quien espera vivir honradamente de su salario pero Usted, desde su encumbrada posición, se mantuvo inaccesible. Sólo recibieron de vuelta su silencio y su desdén o lo que viene a ser lo mismo, su desprecio, con lo cual Usted faltó profundamente al respeto de esos 300 trabajadores en cuestión, e indirectamente a los que en toda Cuba, igualmente subordinados a Usted y bajo las mismas carencias, han velado heroicamente por la salud y la vida de su pueblo. Al no responder a este reclamo Usted demostró una insensibilidad que debería inhabilitarlo para ejercer cualquier cargo en una sociedad que aspira a colocar al hombre en el centro de su universo de prioridades. Cuando Usted no nos respondió faltó a su compromiso más sagrado, o sea, servir con celo y humildad a este trabajador y que debe ser el destino supremo y último de todo ministro en esta Revolución de los humildes. Cuando Usted nos inhabilitó por algo que nunca hicimos incurrió en un acto inmoral e ilegal, que es condenable desde todo punto de vista y es punible por la ley. Cuando las instancias centrales del Gobierno, incluida la Fiscalía General de la República, decidieron hacer la vista gorda e ignorar la aberración que implica habernos impuesto la sanción más extrema recurriendo, sin que proceda, a una Resolución Ministerial (8 de 1977) que no se ajusta ni remotamente a lo que hicimos, asumieron igualmente una postura inmoral e ilegal. Entre todos masacraron impunemente nuestros derechos, pero dado su lugar en esta historia, es Usted el máximo responsable de todo.

Hoy le solicito por favor me haga saber de qué modo dañé o puse en peligro la salud o la vida de mis pacientes o tan siquiera molesté a sus familiares cuando me dirigí a Usted en noviembre de 2005, dado que esta es la razón que se argumentó para inhabilitarme. Si alguien demostrara que violentamos, aún del modo más leve, la legalidad con lo que hicimos, que no nos asistía todo el derecho a dirigirnos en forma respetuosa a nuestro Ministerio o que en algún momento nos apartamos un centímetro de la verdad, humildemente me disculparía y aceptaría resignado mi sanción. Pero, convencido de lo contrario, exijo nuevamente ser rehabilitado en el ejercicio de mi profesión y en el estudio de la especialidad que me fueron usurpados. Esto sería lo único justo y nos vindicaría a todos para seguir luchando juntos porque no vuelvan aquellos tiempos en que los encumbrados ministros, impunes y arrogantes, desatendían y despreciaban a los trabajadores y al pueblo, para que tanto dolor y sangre no se hayan sufrido en vano.

Gracias por su atención.

Dr. Jeovany Jimenez Vega.

Especialista de 1er. grado en Medicina General Integral. Inhabilitado.

Residente de 3er. año en Medicina Interna. Suspendido.

Calle 54 # 2914. Artemisa. Provincia La Habana.

Email: aliettep@infomed.sld.cu

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Comentarios en: "Carta a mi ex Ministro" (5)

  1. [...] la decena de documentos que le remitiéramos, incluidas 4 solicitudes de despacho. Incluso una carta a mi ex Ministro, enviada el pasado mes de noviembre, tal como esperaba, también quedó sin respuesta por falta de [...]

  2. [...] aduana! Desgastarse en ridiculeces semejantes, tal vez fue la causa por la que el entonces Ministro Dr. José Ramón Balaguer, no dispuso de tiempo para responder aquella solicitud de 300 trabajadores en noviembre de 2005, ni [...]

  3. [...] que han sido entregados en su sede desde que nos dirigiéramos por primera vez a su predecesor, el Dr. José Ramón Balaguer Cabrera, en marzo de 2007. Todos y cada uno de estos documentos fueron ignorados por completo por aquel y [...]

  4. [...] Oeste del Instituto de Ciencias Médicas de La Habana, al entonces Ministro de Salud Pública Dr. José Ramón Balaguer Cabrera, actual jefe de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido, que desatendió las 10 [...]

  5. [...] Branch of the Institute of Medical Science of Havana, against the then Minister of Public Health, Dr. José Ramón Balaguer Cabrera, who is now the Head of International Relations of the Central Committee of the Party, who ignored [...]

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